Pequeños muñecos coleccionables que imitan objetos del día a día y se convierten en héroes para luchar contra sus ‘archienemigos’: el refresco Fizzer contra el abridor MadPop o el martillo Ironhead contra la hucha de cerdo Coink, son algunos de ellos.

Hay cientos de personajes multicolores para coleccionar, cada uno con su rival correspondiente y todos ellos con un “superpoder”.

Espacios y mesas de juego adaptadas para que los más peques (de 4 a 12 años) dejen volar su imaginación.

Coches, casas, edificios y todo tipo de espacios en los que estos pequeños héroes y villanos podrán desplegar todos  sus poderes.